Los parásitos intestinales que afectan a nuestras mascotas, son parásitos que se alimentan y se reproducen en el interior del aparato digestivo de todas las especies domésticas(perros gatos, aves, roedores, reptiles…), succionando sangre y nutrientes, y pudiendo causarles daño interno si no se tratan adecuadamente , además de existir riesgo de trasmisión a las personas del entorno( zoonosis).

Entre los principales parásitos tenemos varios grupos:

Gusanos planos o cestodos
Gusanos redondos o nematodos
Protozoos(giardias o coccidios principalmente)

Desde el punto de vista de la salud pública, el control sanitario de nuestros animales de compañía es
fundamental para evitar que nos contagien enfermedades y poder disfrutar de nuestras mascotas
sin riesgos.

Entre los síntomas que ocasiona una parasitosis interna, aparte de causar lesiones en el aparato digestivo, también, en determinados individuos(cachorros, ,animales débilitados o inmunodeprimidos), se origina una extensión a pulmones, riñones, etc. a donde pueden migrar, provocando una serie de síntomas que pueden ser graves y provocar la muerte de los animales.

Los signos más habituales en los animales son:

1. adelgazamiento con apetito normalizado
2. pelo sin brillo
3. apatía
4. abdomen hinchado
5. halitosis
6. diarrea y/o vómitos
7. anemia
8. incluso trastornos de la fertilidad

Los parásitos intestinales más habituales son gusanos planos o redondos, de forma que no
siempre se pueden visualizar en heces. Los parásitos, sus huevos y larvas se encuentran en el
ambiente exterior: parques, jardines, playas… siendo los pájaros, ratones y pulgas responsables de
su difusión, pudiendo resistir en el ambiente durante años.

Las vías de contagio más habituales son:

1- Vía oral: a través del lamido de nuestras mascotas nos pueden contagiar los huevos de los
parásitos intestinales.
2- Contacto directo en sitios contaminados: parques, jardines…
3- Vía alimentaria: a través de verduras mal lavadas, etc.
4- Vectores: pulgas y otros artrópodos.
5- Vía transplacentaria: atraviesan la placenta antes del nacimiento de los cachorros( por eso es tan importante una desparasitación temprana en ellos).

El diagnóstico se realiza en el laboratorio de tu Clínica Veterinaria a través de un análisis coprológico de las heces de los animales.

Si hay sospecha de infestación es conveniente realizar además una analítica sanguínea para valorar la existencia de otros síntomas como anemia. Se deberán realizar analíticas coprológicas de revisión para
asegurarse de que se ha resuelto el proceso.

Para prevenir los parásitos intestinales y poder disfrutar de nuestros animales sin riesgos,
tendremos que tener una serie de precauciones:

1- Tener mucha higiene en casa si tenemos animales, lavándonos las manos varias veces al
día y antes de comer si se ha tocado a nuestros animales.
2- Alimentación: lavar bien las verduras crudas antes de consumirlas.
3- Limpiar la arena de los gatos tirando los heces en bolsa cerrada a la basura.
4- Evitar el acceso de los animales a zonas de recreo de los niños, creando zonas en las
ciudades habilitadas para que los dueños de perros y gatos puedan llevarlos a defecar.
5- Pero sobre todo: Desparasitar a nuestras mascotas de forma preventiva cada 3 meses de
rutina en su clínica veterinaria habitual (4 veces al año), de forma que no nos puedan
transmitir ningún parásito ni poner en riesgo la salud de nuestra familia.

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